Una conversación que he tenido hoy ha despertado mi curiosidad sobre el tema de la belleza. No me refiero a belleza en el sentido amplio que pueda incluir cuerpo, ademanes o atractivo, sino simplemente a la belleza de las caras. ¿Qué distingue a una cara bonita de otra que lo es menos? ¿Por qué si varias personas comparamos las mismas caras no nos ponemos de acuerdo sobre si a es más o menos guapo que b?
Está claro que la belleza es un término subjetivo. Depende de nuestros gustos, de que los rasgos o expresión de la persona reflejen ese algo que buscamos o de mil cosas más. Pero entre tanta subjetividad ¿Hay alguna forma de medir la belleza de un rostro? Pues parece que sí.
La belleza de un rostro parece que está relacionada con las proporciones del mismo, con su simetría. Un rostro simétrico y proporcionado nos resultará más bello que otro que no lo es, como ocurre con casi todas las cosas que observamos, si es simétrico es bello.
Existe un número, más conocido desde el Código Da Vinci, llamado el número phi, o proporción aurea. Este número (1,6180...) de propiedades más que interesantes, está muy presente en la naturaleza, no como unidad sino como proporción en caracolas, hojas de árboles, plantas, etc.
Esta proporción ha sido utilizada en el arte desde la antiguedad como "medida de belleza"
Basandose en esta proporción el doctor Stephen Marquardt , ha creado una máscara
que representa las proporciones de una cara perfecta. Aplicando la máscara sobre un rostro podemos comparar las diferencias que nos alejan de este supuesto ideal. La máscara en cuestión es esta:
En Beauty Analysis podemos descargar una copia con mayor resolución. También nos dan instrucciones para adaptar la máscara al tamaño de nuestra foto. En esta página nos dicen como hacerlo con una fotocopiadora, pero tiene que haber una forma facil de hacerlo con Photoshop, si la encuentro actualizo.Actualización Photoshop:
- Abrimos las dos imágenes, la foto y la máscara que hemos descargado
- En la foto trazamos las líneas en rojo. Primero una entre las dos pupilas, otra entre los dos extremos de la boca y una que una las dos mitades de las anteriores.
- Trazamos las mismas líneas en la máscara, recomiendo que sean en colores diferentes y un poco fuertes.
- En la imagen de la máscara seleccionamos una parte blanca con la varita mágica, no contiguo. Vamos a selección invertir. y lo arrastramos hacia la foto.
- En la foto se nos crea una nueva capa con la máscara. Damos a seleccionar todo con esta nueva capa activa y nos vamos a transformar selección. Con mucho cuidado de no modificar la proporción (con shift pulsado) vamos haciendo más pequeña la máscara hasta que el largo de las dos líneas verticales (foto y máscara sea el mismo), luego la movemos hasta que se superpongan las líneas.
A partir de aquí podemos ver las diferencias entre ambas, que se supone que son las partes de nuestra cara que no se ajustan al canon perfecto.
Ya emocionada he probado con varias fotos a modificarlas, en plan cutre claro está, para adaptarlas a la máscara, bajando o subiendo ojos, haciendo narices más pequeñas, etc. Dentro de lo básico del retoque efectivamente se puede comprobar como mejoran las caras según las vamos adaptando a la máscara.

