Teoría de juegos y dilema del prisionero
Varias personas juegan a algo. En el transcurso del juego tomarán decisiones con las que buscarán ganar lo más posible. Sin embargo, una jugada determinada no implica una ganancia concreta, pues lo que uno gane o pierda no depende sólo de las decisiones propias, sino de las del conjunto de jugadores.
El ejemplo por excelencia de la teoría de juegos es El Dilema del prisionero.
Dos sospechosos son detenidos y encerrados en celdas distintas. El policía, consciente de que no hay pruebas contra ellos decide visitarlos por separado y ofrecerles este trato:
-Si tú confiesas y tu complice no, el será condenado a la pena integra, 10 años y tú serás liberado.
-Si tú confiesas y tu complice también los dos sereis condenados a 6 años
- Si tú callas pero él confiesa tú cumplirás la pena máxima, 10 años, y el saldrá libre
- Si ambos callais sólo podrán encerraros 6 meses por un delito menor.
Por un lado asumimos que ambos sólo miran su interés, sin importarles lo que le suceda al otro y por otro lado, no pueden hablar entre ellos.
¿Cuál debe ser su decisión para salir lo mejor parados posible?
La respuesta en el próximo capítulo .......
Hielo en Marte

Alexey Tirarenko


El orgullo de escuchar
Resulta extraño contemplar las tormentas ajenas cuando la de tu mente comienza a calmarse, a dejarse llevar por la corriente harta de luchar contra ella.
Estos días ha tocado escuchar, y por partida multiple. Y si bonito es tener alguien que te escuche, más aún es que alguien decida convertirte en la persona elegida. Escuchar significa...
- Que una persona ha decidido compartir contigo sus peores fantasmas. Esto implica que, además de confiar en tí, piensa que todavía te queda algún mueble en la cabeza, y eso hasta sorprende!
- Que alguien marcó tu número cuando necesita consejo, a pesar de que siempre pensaste que no eras buena para darlos, a pesar de que no supiste decirla nada cuando la viste jodida el día anterior. De esto deducimos que aunque ambas reacionamos con la misma expresividad, pareces una consejera más válida que la farola de la esquina.. y esto sorprende!
- También que alguien tiene menos miedo si los comparte contigo. Buscar dos en Google es más gratificante que buscar uno sólo, aunque no entiendas ni palabra de lo que lees.
- Significa que alguien piensa que un mal día puede arreglarse si la invitas a una cerveza y la arrancas una sonrisa. (esto no sorprende !)
En definitiva parece que tu compañía apartó algunas nubes del día de alguien.
Recordad esto cuando os vuelva a dar la brasa !
A todas las que tengo en crisis o semicrisis os dejo una canción. Es petardilla, pero tras las caricias, los besos y los mimitos os parecerá lo más del top manta
What would you think if I sang out of tune
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
and I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Mm, Gonna try with a little help from my friends
What do I do when my love is away
Does it worry you to be alone
How do you feel by the end of the day
Are you sad because you're on your own
No, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Mm,Gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love
Would you believe in a love at first sight
Yes, I'm certain that it happens all the time
What do you see when you turn out the light
I can't tell you, but I know it's mine
Oh, I get by with a little help from my friends
Mm, I get high with a little help from my friends
Oh, Gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I just need someone to love
Could it be anybody
I want somebody to love
Oh, I get by with a little help from my friends
Mm, Gonna try with a little help from my friends
Oh, I get high with a little help from my friends
Yes, I get by with a little help from my friends,
with a little help from my friends
Una de frases...
"La cobardía es la madre de la crueldad."
Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592) Escritor y filósofo francés.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.
La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.
Refrán
Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.
Auto conciencia
Son tantos los estímulos que nos rodean que no somos capaces de fijarnos en todos ellos.Es imposible tener conciencia de nosotros mismos en cada momento. Pocos podriamos decir, por ejemplo, que tipos de árboles vemos camino del trabajo, a veces ni siquiera si los hay. Igual nos pasa con miles de maravillas que pasan cada día delante de nuestros ojos sin que nos fijemos en ellas: paisajes, amanceres, el espectáculo nocturno de las estrellas, una caricia,... Cosas que no valoramos por habituales y que sin embargo son las que dan sentido a nuestras vidas. Si nos preguntaran porque no las apreciamos diriamos aquella frase tan habitual (que eliminé de mi vocabulario hace años) de "no tengo tiempo".
Sin embargo sería interesante marcarse como meta el intentar tener conciencia de nosotros mismos, si no constantemente, si varias veces al día, siempre que nos acordemos, cada vez más a menudo. Esto, como cualquier otro hábito, sólo se consigue con práctica, marcandonos momentos en el día en los que vamos a parar diez segundos y ser conscientes de nosotros y lo que nos rodea. ¿Cómo podemos hacer esto?
- Primero, tomando conciencia del entorno, de lo que nos rodea. Del cielo, del paisaje, del árbol, el libro, la mesa, y todo lo que forma nuestro espacio.
- Después tomando conciencia de nosotros mismos. Respecto a nosotros mismos podemos centrarnos en tres aspectos:
Por un lado, fijarnos en nuestro cuerpo, en la postura. ¿Qué estamos haciendo con las manos? ¿Cómo están situados nuestros pies? ¿Cuál es nuestra expresión? De esta forma conseguiremos paulatinamente controlar más nuestros movimientos haciendolos más lentos y suaves, haciendo que estemos más relajados.
Después pasaremos a nuestros pensamientos. Si nos paramos dos minutos seremos conscientes de que nuestra cabeza es un continuo remolino de pensamientos fuera de control, que nos impiden concentrarnos y nos dejan agotados. Ser conscientes nos permitirá parar el torbellino y relajar la mente.
Por último llegamos a nuestros sentimientos. ¿Cómo nos sentimos en ese momento? ¿Alegres, tristes, cansados, enfadados o una mezcla de ambos? Si la respuesta no es muy amigable igual estamos a tiempo de tomarnos un respiro antes de que el mosqueo pase a mayores y nos arruine el día.
Hemos hablado de la conciencia del entorno y de nosotros mismos. Queda el último punto y más dificil, la conciencia de los demás. Debemos aprender a mirar a nuestros seres queridos, mirarles de verdad, lo que nos dicen sin decirnos.
Este es un tema especialmente bonito, muy relacionado con el lenguaje corporal, del que estoy leyendo mucho ultimamente y del que publicaré un post en breve. Ahora que empiezo a conocerlo no deja de sorprenderme todo lo que el lenguaje corporal nos dice sin palabras, cumpliendose una y otra vez como reglas matemáticas.

